Cuando una vivienda se calienta demasiado durante el verano, solemos pensar primero en las ventanas, el aire acondicionado o la orientación de la casa. Sin embargo, en muchas viviendas el principal problema se encuentra en la cubierta.
Un tejado antiguo, deteriorado o con un aislamiento insuficiente puede facilitar la transmisión del calor hacia el interior. Esto provoca habitaciones más calurosas, una temperatura menos estable y una mayor necesidad de utilizar sistemas de climatización.
En una zona especialmente expuesta a altas temperaturas como Murcia, mejorar el comportamiento térmico del tejado puede marcar una diferencia importante en el confort de la vivienda.
La solución no consiste únicamente en colocar más material aislante. Antes de intervenir, es necesario revisar la composición del tejado, su estado, el peso de la cubierta, la estructura y los posibles problemas de humedad o filtraciones.
En esta guía explicamos cómo reducir el calor que entra por el tejado y qué soluciones pueden aplicarse según las características de cada vivienda.
La cubierta es una de las partes de la vivienda que recibe una mayor exposición solar. Durante las horas centrales del día, las tejas y los materiales que forman el tejado acumulan calor y pueden transmitirlo progresivamente hacia el interior.
El problema suele ser más evidente en viviendas unifamiliares, casas antiguas, buhardillas y habitaciones situadas directamente debajo de la cubierta.
También puede agravarse cuando el tejado presenta alguna de estas situaciones:
No existe una capa de aislamiento térmico adecuada.
El aislamiento instalado se ha deteriorado.
La cubierta está formada por materiales pesados que acumulan calor.
No existe una cámara correctamente ventilada.
Hay tejas rotas, desplazadas o mal colocadas.
Aparecen humedades o filtraciones.
La estructura necesita una rehabilitación.
Se utilizaron soluciones que no están adaptadas al clima de Murcia.
En estos casos, bajar las persianas o aumentar el uso del aire acondicionado puede aliviar temporalmente el problema, pero no actúa sobre su origen.
La mejora debe comenzar en la propia cubierta.
No siempre es necesario esperar a que aparezcan goteras para revisar el estado de un tejado. Existen otras señales que pueden indicar que la cubierta no está ofreciendo un buen comportamiento térmico.
Cuando las estancias situadas debajo del tejado alcanzan temperaturas claramente superiores al resto de la vivienda, es posible que exista una transmisión excesiva de calor desde la cubierta.
Los materiales del tejado pueden acumular calor durante el día y liberarlo lentamente durante varias horas. Esto explica por qué algunas viviendas continúan estando muy calientes incluso después de ponerse el sol.
Una cubierta mal aislada obliga a los equipos de climatización a trabajar durante más tiempo para mantener una temperatura confortable.
Cuando la planta superior está mucho más caliente en verano o más fría en invierno, conviene revisar el aislamiento del tejado.
Las cubiertas antiguas no siempre incorporan soluciones de aislamiento adaptadas a las necesidades actuales. Además, el paso del tiempo puede afectar a los materiales, las tejas y los puntos de unión.
Una cubierta con problemas de impermeabilización también puede presentar deficiencias en su aislamiento. Antes de instalar cualquier solución térmica, es imprescindible localizar y corregir el origen de la humedad.
La solución adecuada depende del tipo de cubierta, su antigüedad, los materiales existentes y el estado de la estructura. Por eso no existe un único sistema válido para todas las viviendas.
Estas son algunas de las actuaciones más importantes.
Una de las opciones más eficaces consiste en intervenir directamente sobre la cubierta e instalar una solución aislante bajo las tejas.
Este tipo de actuación crea una barrera que reduce la transmisión de calor hacia el interior de la vivienda. También permite revisar el estado de las tejas, la impermeabilización y los puntos críticos del tejado.
Es una alternativa especialmente interesante cuando la vivienda se calienta demasiado en verano, el tejado tiene muchos años o se va a realizar una rehabilitación.
En Tecu Reformas trabajamos con el Sistema SAT, una solución diseñada para mejorar el aislamiento térmico de tejados en Murcia desde la propia cubierta.
En determinadas viviendas antiguas, el problema no se limita al aislamiento. El peso de los materiales existentes también puede estar ejerciendo una carga excesiva sobre las vigas y la estructura.
En estos casos puede ser recomendable renovar la cubierta mediante una solución más ligera, eficiente y adaptada a las condiciones actuales de la vivienda.
El Sistema THERM permite reducir el peso del tejado y mejorar al mismo tiempo su comportamiento térmico. Está especialmente indicado para rehabilitaciones y cubiertas antiguas que necesitan menos carga estructural.
Antes de elegir esta opción, un profesional debe comprobar el estado de las vigas, los apoyos y el conjunto de la cubierta.
Aislamiento e impermeabilización deben analizarse de forma conjunta.
Instalar un aislante sin corregir previamente una filtración puede ocultar temporalmente el problema y provocar daños posteriores. La entrada de agua puede afectar a los materiales aislantes, las vigas, los falsos techos y los acabados interiores.
Durante la revisión deben comprobarse especialmente:
Tejas rotas o desplazadas.
Uniones con chimeneas.
Encuentros con paredes.
Canalones y bajantes.
Cumbreras.
Limahoyas.
Láminas impermeables.
Puntos de entrada de agua.
Una intervención correctamente planteada debe mejorar tanto la protección frente al agua como el comportamiento térmico de la cubierta.
En algunos tejados, una cámara de aire correctamente ejecutada puede ayudar a evacuar parte del calor acumulado.
Sin embargo, la ventilación debe diseñarse según la composición de la cubierta. Una solución mal ejecutada puede favorecer la entrada de agua, suciedad o animales, o incluso reducir la eficacia del aislamiento.
Por eso no debe plantearse como una actuación aislada sin estudiar previamente el tejado.
No todos los materiales ofrecen el mismo comportamiento térmico, resistencia o durabilidad.
La elección debe tener en cuenta:
El tipo de tejado.
La inclinación de la cubierta.
La exposición solar.
La estructura existente.
El espacio disponible.
El nivel de aislamiento necesario.
La posible presencia de humedad.
El peso que pueden soportar las vigas.
El acabado exterior deseado.
Una mayor cantidad de aislamiento no garantiza por sí sola un mejor resultado. La continuidad de la instalación y la correcta resolución de los encuentros son igualmente importantes.
Los dos sistemas buscan mejorar el comportamiento de la cubierta, pero responden a necesidades diferentes.
El Sistema SAT está pensado principalmente para mejorar el aislamiento térmico bajo teja y reducir la transmisión de calor hacia el interior.
Puede ser adecuado cuando:
La vivienda se calienta demasiado en verano.
El tejado está mal aislado.
La cubierta necesita una renovación.
Se quiere mejorar la eficiencia energética.
El peso actual del tejado no representa el principal problema.
El Sistema THERM está orientado a renovar la cubierta con una solución más ligera y térmicamente eficiente.
Puede ser recomendable cuando:
La cubierta tiene materiales demasiado pesados.
Las vigas soportan una carga elevada.
Se está rehabilitando una vivienda antigua.
Es necesario mejorar simultáneamente aislamiento y ligereza.
Se busca una renovación más completa del tejado.
También pueden existir casos en los que sea conveniente plantear una solución combinada.
La elección definitiva debe realizarse después de inspeccionar el tejado. En la página de soluciones de aislamiento térmico para tejados puedes consultar las características principales de ambos sistemas.




Intervenir sobre una cubierta mal aislada puede aportar mejoras que van más allá de reducir la sensación de calor.
Una vivienda con un tejado correctamente aislado mantiene una temperatura más estable y reduce las diferencias térmicas entre habitaciones o plantas.
El aislamiento actúa como una barrera que dificulta que el calor acumulado en la cubierta llegue rápidamente al interior.
Cuando se reduce la entrada de calor, el sistema de aire acondicionado no necesita compensar continuamente las ganancias térmicas procedentes del tejado.
Una rehabilitación bien ejecutada permite corregir tejas deterioradas, puntos de filtración y encuentros deficientes.
Cuando se utilizan sistemas ligeros, también puede reducirse el peso soportado por vigas y otros elementos estructurales.
Una cubierta renovada mejora el confort, la protección frente a la intemperie y el comportamiento energético del inmueble.
Las dos posibilidades pueden ser válidas, pero no ofrecen exactamente el mismo resultado.
El aislamiento desde el interior puede ser útil cuando no es posible desmontar la cubierta o cuando se interviene sobre una estancia concreta. Sin embargo, puede reducir el espacio disponible y no siempre permite resolver todos los puntos de transmisión térmica.
El aislamiento desde el exterior permite actuar directamente sobre el tejado, revisar la impermeabilización y conseguir una capa más continua.
Cuando la cubierta necesita una rehabilitación, normalmente resulta más lógico estudiar una solución exterior, ya que permite abordar conjuntamente las tejas, el aislamiento, la impermeabilización y el peso del tejado.
La decisión debe tomarse después de valorar el estado real de la vivienda.
Una intervención mal planteada puede generar problemas incluso utilizando buenos materiales.
El presupuesto es importante, pero también deben valorarse la durabilidad, el comportamiento térmico, el peso y la compatibilidad con la cubierta existente.
Si existe una entrada de agua, debe solucionarse antes de cerrar o cubrir la zona.
En viviendas antiguas es imprescindible comprobar el estado de las vigas y la carga que soportan.
Los encuentros, juntas y puntos singulares deben ejecutarse correctamente para evitar zonas débiles.
La exposición solar, las altas temperaturas y los episodios de lluvia intensa deben tenerse en cuenta al seleccionar los materiales y diseñar la cubierta.
El aislamiento de una cubierta no es únicamente un trabajo de colocación de materiales. Requiere conocimientos sobre tejados, impermeabilización, estructura y evacuación de agua.
Antes de elaborar una propuesta, es recomendable seguir un proceso ordenado.
Se revisan las tejas, los encuentros, la impermeabilización, los canalones y los posibles puntos de entrada de agua.
Se analiza el estado de las vigas y la carga existente, especialmente en viviendas antiguas.
Se comprueba si existe aislamiento, qué material se utilizó y cuál es su estado.
La actuación puede estar orientada a reducir el calor, aligerar la cubierta, corregir filtraciones o rehabilitar completamente el tejado.
Una vez realizado el diagnóstico, se plantea el sistema más apropiado para las características de la vivienda.
Tecu Reformas realiza una valoración personalizada para determinar si la cubierta necesita un Sistema SAT, un Sistema THERM o una solución combinada.
Sí, pero antes debe revisarse el estado de las tejas, la impermeabilización y la estructura. En algunas viviendas será suficiente mejorar el aislamiento, mientras que en otras será recomendable renovar o aligerar la cubierta.
Sí. Una solución térmica adecuada dificulta la transmisión de calor entre el exterior y el interior, ayudando a mantener una temperatura más estable durante todo el año.
Depende del sistema y del estado de la cubierta. Cuando se instala aislamiento bajo teja o se rehabilita completamente el tejado, normalmente es necesario levantar parte o la totalidad de la cobertura.
Primero debe localizarse y corregirse el origen de la humedad. Instalar aislamiento sin solucionar una filtración puede deteriorar los materiales y agravar el problema.
No puede determinarse sin revisar la cubierta. Si el principal problema es térmico, puede plantearse un sistema de aislamiento bajo teja. Si además existe un exceso de peso, puede ser más adecuada una cubierta ligera.
El precio depende de la superficie, el estado de la cubierta, la accesibilidad, los materiales, la necesidad de desmontar tejas y las posibles reparaciones estructurales. Para obtener un presupuesto fiable es necesaria una valoración personalizada.
Cuando una vivienda se calienta demasiado, actuar sobre la cubierta permite abordar el problema desde su origen.
La intervención correcta puede mejorar el aislamiento térmico, reducir la entrada de calor, aligerar el tejado y renovar los elementos deteriorados. Pero para conseguir un resultado duradero es fundamental estudiar previamente las características de la vivienda.
En Tecu Reformas somos especialistas en construcción, reforma y rehabilitación de tejados en Murcia. Revisamos cada cubierta y proponemos la solución más adecuada según su estado, estructura y necesidades de aislamiento.
Consulta nuestro servicio de aislamiento térmico para tejados en Murcia y solicita una valoración personalizada sin compromiso.